Una mala gestión del inventario puede generar dos problemas opuestos: demasiado stock, que dispara los costes logísticos, o falta de producto, que hace perder ventas y perjudica la experiencia del cliente. La solución pasa por prever la demanda con mayor precisión, un objetivo en el que la Inteligencia Artificial (IA) es decisiva.
Gracias a su capacidad para analizar ingentes volúmenes de datos en tiempo real, la IA detecta patrones de consumo, predice fluctuaciones de la demanda y optimiza el inventario teniendo en cuenta la estacionalidad, las promociones o, incluso, factores externos como meteorología, eventos deportivos o tendencias virales.
Empresas de distintos sectores ya emplean esta tecnología para gestionar mejor su inventario.
Unilever ha incorporado la Inteligencia Artificial a su cadena de suministro de helados para ajustar la producción y distribución según las condiciones meteorológicas y patrones de demanda. Además, ha implementado 100.000 congeladores inteligentes con IA, que ofrecen actualizaciones de inventario en tiempo real que han facilitado aumentos de ventas de hasta el 30%.
Kaufland, la cadena de hipermercados del Grupo Schwarz —el mismo conglomerado que opera Lidl—, se apoya en la Inteligencia Artificial para optimizar la gestión de inventarios en sus más de 1.500 tiendas en ocho países. Cada día, analiza hasta 35 millones de combinaciones entre productos y tiendas, y procesa datos de ventas de los últimos 800 días. De esta manera ha reducido el desperdicio de productos perecederos y optimizado la reposición de productos. Y los clientes siempre encuentran lo que buscan en la tienda.
Amazon ha integrado Inteligencia Artificial en la gestión de inventarios. Analizando el comportamiento del cliente, como búsquedas y compras previas, la IA ajusta los niveles de stock en tiempo real para asegurar la disponibilidad de productos populares. Además, sus algoritmos predictivos permiten anticiparse a las compras y llevar productos a almacenes estratégicos para reducir los tiempos de entrega.
Gaviota, empresa española especializada en sistemas de protección solar y persianas automatizadas, implementó una solución basada en Inteligencia Artificial para definir el mix óptimo de inventario en toda su cadena de suministro. Logró reducir así su stock en un 43%, de 61 a 35 días.
Como hemos visto, el uso de IA en logística tiene grandes beneficios:
La IA ya está transformando la logística, pero lo mejor está por venir: cuanto más se utilice, más fácil será anticipar las necesidades de los clientes y mejorar la eficiencia.